Los trastornos de la ATM y la neuralgia del trigémino causan dolor facial, pero afectan estructuras distintas y requieren enfoques diagnósticos diferentes. Los trastornos de la ATM afectan la articulación temporomandibular, donde la mandíbula se une al cráneo, y suelen causar dolor al masticar o al mover la mandíbula. La neuralgia del trigémino implica la irritación del nervio trigémino, que da sensibilidad a gran parte de la cara, y puede provocar un dolor facial repentino e intenso.
Los síntomas de la ATM suelen incluir dolor o sensibilidad en la mandíbula, chasquidos al moverla, dificultad para abrir bien la boca y, a veces, dolores de cabeza o molestias en la zona del oído. La neuralgia del trigémino se describe con frecuencia como un dolor repentino e intenso, similar a una descarga eléctrica, en un lado de la cara, desencadenado a menudo por actividades cotidianas como masticar, hablar o incluso un roce ligero en el rostro.
Como los trastornos de la ATM se sitúan en la intersección entre la medicina y la odontología, la evaluación suele beneficiarse de la coordinación entre nuestro equipo de manejo del dolor y un proveedor dental o de salud bucal, para abordar tanto la mecánica de la articulación como la tensión muscular asociada. El tratamiento puede incluir inyecciones dirigidas para reducir la inflamación de la articulación, tratamiento de puntos gatillo en los músculos de la mandíbula y la cara, y derivación para evaluación dental cuando esté indicado. Para la neuralgia del trigémino, el tratamiento suele comenzar con el manejo de medicamentos y puede incluir bloqueos nerviosos dirigidos que ayuden a confirmar el diagnóstico y a brindar alivio.
El dolor facial puede ser muy incapacitante y difícil de precisar sin la evaluación adecuada. Nos tomamos el tiempo de identificar qué estructura (articulación, músculo o nervio) está causando realmente sus síntomas antes de recomendar un plan.