El dolor lumbar es una de las razones más frecuentes por las que los pacientes buscan atención para el manejo del dolor, y el dolor de las articulaciones facetarias es una causa común que a menudo pasa desapercibida. Las articulaciones facetarias son pequeñas articulaciones ubicadas en la parte posterior de la columna que le permiten doblarse y girar; cuando se irritan por artritis, una lesión o esfuerzo repetitivo, pueden producir un dolor persistente y localizado.
El dolor facetario suele sentirse como una rigidez sorda y molesta en la parte baja de la espalda que empeora al estar de pie, girar o arquearse hacia atrás, y que a menudo mejora al sentarse o inclinarse hacia adelante. También puede irradiarse al glúteo o a la parte superior del muslo, lo que a veces se confunde con ciática o problemas de cadera.
El diagnóstico suele comenzar con un examen físico y, cuando es necesario, una inyección diagnóstica en la articulación facetaria o un bloqueo de la rama medial: una pequeña cantidad de anestésico colocada cerca de los nervios que inervan la articulación, para confirmar el origen del dolor. Si el bloqueo diagnóstico produce un alivio claro, se puede usar la ablación por radiofrecuencia para desactivar esos nervios y lograr resultados más duraderos, con frecuencia de seis meses a un año o más por tratamiento.
Como el dolor lumbar puede originarse en varias estructuras (discos, articulaciones, músculos y nervios) un diagnóstico preciso importa tanto como el tratamiento mismo. Nuestro equipo diseña un plan en torno a lo que realmente está causando su dolor, no un enfoque igual para todos.